viernes, 30 de agosto de 2013

Aviso SIN título.

Además de mis pobres dotes como artista visual, siempre he tenido, desde la pre-adolescencia, la manía de escribir; conservo, a pesar de mudanzas, muertes de discos duros, ataques de humedad y otras catástrofes, una cantidad considerable de poemas, intentos de novelas y muchos borradores de cuentos (algunos de ellos sí fueron terminados en fondo y forma). Todo ellos, cuentos y novelas, tan malos que no me atrevería a publicarlos por respeto al público que pudiera llegar a estar interesado en leerlos y que por lo demás los destrozaría con solo tres palabras “es terriblemente malo”.

Mi poesía estoy seguro que sí merecería un sitio entre el público afecto a ella  (según algunos expertos que me han hecho el favor de leerlos y emitir un juicio sobre ellos.) pero ese es un proyecto diferente y con su propio sitio y espacio.
En el tema de los cuentos, creo que ahora, con 42 años cumplidos y más experiencia de vida física y emocional, alegrías y sinsabores, éxitos y derrotas, felicidades y desgracias que me han marcado y modelado y, por supuesto, mayor facilidad para la narrativa;  me siento más capaz de retomar las letras y presentarlas a los lectores que se sientan con la capacidad y fortaleza de aguantar un rato de martirio.

Tengo algunos proyectos, aunque la mayoría de éstos solo se conocerán si llegan a publicarse editorialmente; pero hay, entre ellos, uno que me hace guiños desde hace meses y es la publicación de cuentos cortos, de pocas cuartillas, a través de la red. Lo que aún no decido es si serán hechos para leerse o para escucharse, sería interesante conocer la opinión de aquellos que serán el blanco de mis ataques literarios.

Sea cual sea la opción final el comienzo será un homenaje a quienes fueron, han sido y serán mis fervientes impulsores, cómplices, consejeros, protectores, amigos indiscutibles… tanto en lo plástico como en lo literario… 
Estos cuentos y narraciones irán siendo publicados tanto en la pestaña “página principal” como en “PUNTO Y APARTE”.

Deséenme pues, suerte.