viernes, 29 de abril de 2011

Abril de tu ausencia...




Te seguimos amando, necesitando y extrañando... con amor infinito de tu familia en la tierra.

ABRIL DE TU AUSENCIA



Cuántos años se van sumando a tu ausencia
en este abril caluroso y opaco,
otro tiempo más que llora tu partida
que va borrando tus gestos, tus manos,
otro tiempo para hablarte en silencio
porque sé que estás ahí, cerca de mí..
hablándome en la primera hora de la mañana
dormido en los brazos de la eternidad.
aquí tengo esta soledad para tu recuerdo,
mirando la urna que guarda tus cenizas,
donde descansan tus huesos, lo que una vez fuiste
y entre los antiguos recuerdos evoco tu sonrisa,
las alegrías que sembraste, tu cabello ensortijado,
tus pasos que recorrían toda nuestra casa…

No puedo llorarte aunque quiera porque agoté toda lágrima,
solo me siento a ver el tiempo pasar…
agregando horas y minutos a otro tiempo que no estarás,
para decirte ese último te quiero que no alcanzó a llegar,
para volver a esos días de nuestra nostalgia
recordando la infancia entre café y café
entre canciones y poemas

…Creo que alguna lágrima quedó guardada
para esperarte en este abril de tu ausencia
para revivirte en una fotografía de ese tiempo nuestro
donde quedó tu infancia y tu juventud
entre los geranios y las enredaderas
entre el asfalto y los edificios
en cada rincón que quedó vacío…
otro tiempo que adorna la melancolía
que tiñe las tardes mustias de primavera
…otro año más sin ti, querido hermano…


Gustavo Sáenz

miércoles, 27 de abril de 2011

... Poema en blanco ...




POEMA EN BLANCO

Oculto mi rostro
detrás del blanco papel …
y se desprenden del pensamiento, más allá del olvido,
saladas gotas del alma…
inundan esta historia triste,
arrasando el recuerdo
de nuestro primer beso.
Mis manos, agotadas,
con quietud, desmenuzan palabras
que aguardan su metamorfosis,
tan desoladoras como este abandono
que me acompaña desde siempre.
¿Cuánto dura una muerte que no es muerte?
No soy lo que tú querías.
Soy palabra enmohecida, callada;
soy conjuro de melancolía tras un espejo quebrado.
Continúo solo y asustado…


Gustavo Sáenz