POEMA EN BLANCO
Oculto mi rostro
detrás del blanco papel …
y se desprenden del pensamiento, más allá del olvido,
saladas gotas del alma…
inundan esta historia triste,
arrasando el recuerdo
de nuestro primer beso.
Mis manos, agotadas,
con quietud, desmenuzan palabras
que aguardan su metamorfosis,
tan desoladoras como este abandono
que me acompaña desde siempre.
¿Cuánto dura una muerte que no es muerte?
No soy lo que tú querías.
Soy palabra enmohecida, callada;
soy conjuro de melancolía tras un espejo quebrado.
Continúo solo y asustado…
Gustavo Sáenz
No hay comentarios:
Publicar un comentario