En su momento (me parece que 2002), el escritor portugués explicó que el revuelo que se armó en torno a su publicación se debió a que se buscaron dobles lecturas donde no las hay. La obra hace una cruda, a la par que humorística, parodia del gobierno del Cielo y asegura que la historia bíblica fue escrita por un Dios cruel e irresponsable.
"El mayor problema, la mayor acusación que se me hizo, fue que hice una lectura literal de la Biblia, en lugar de una lectura simbólica", explicó el premio Nobel, "Su literalidad es lo que es: un horror", añadió.
Saramago pidió que no se busquen dobles lecturas donde no las hay. "Cuando digo que Dios no es de fiar, parece que estoy diciendo algo que no se puede decir, pero yo lo demuestro", lo que argumentó con la quema de Sodoma. "Está ahí, está en la Biblia", dijo.
"Dios aceptó el sacrificio de Abel y rechazó, con la crueldad que sólo Dios puede tener, el sacrificio de Caín. ¨Qué diablo de Dios es éste que para enaltecer a Abel desprecia a Caín?", se preguntó el escritor.
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