viernes, 21 de mayo de 2010

Digo que no puede decirse el amor




Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.
El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido,
untado en la sangre lunar,
y el amor es igual que una brasa
y una espiga de sal.
La mano de un manco lo puede tocar,
la lengua de un mudo, los ojos de ciego,
decir y mirar.
El amor no tiene remedio
y sólo quiere jugar.



Jaime Sabines

2 comentarios:

MyBravestMask dijo...

Hablar de amor,
sería como hablar de música,
como bailar una arquitectura...

Gracias por recordármelo con este bellísimo poema...
Saludos!
M.Ortega...

Idan Sáenz dijo...

Gracias Mauricio, por tu lectura... el gran Sabines siempre resulta inspirador.

Un abrazo